Una tradición navideña: The elf on the shelf

Arrancó diciembre y el espíritu navideño sale a flote. Más allá de las clásicas tradiciones; hoy voy a presentarte a The elf on the shelf o el duende en el estante. Puede que te suene rarísimo o puede que ese pequeñito duende rojo ya te sea familiar. ¿Lo conoces?

Luego del Día de Acción de Gracias comenzó el periodo navideño, en mi casa, apareció este duendecillo rojo en una de las estanterías del comedor, ahí sentado, con las piernas colgando. Los niños se pusieron súper contentos al verlo y yo me sorprendí, porque nunca lo había visto, ni sabía de qué iba el tema.

Me contaron, como si de un mágico secreto se tratase y con toda su inocencia, que no podía tocarlo y que tenía que portarme muy bien, porque él viaja todas las noches al Polo Norte y le cuenta a Santa si hemos sido buenos. Si nos portábamos mal, Santa podría decidir no traernos los regalos que habíamos pedido en nuestra carta para Navidad.

Este pequeño duende hace la Navidad todavía más mágica para los niños. Cada noche, mientras todo el mundo está dormido, cambia misteriosamente de posición dentro de las casas y la primera cosa que los niños hacen por las mañanas es buscarlo para ver desde dónde les va a vigilar ese día. En algunos hogares el duende deja pistas para que los más pequeños encuentren su nueva posición, utilizando nieve artificial.

Cada familia tiene un libro que cuenta la tradición navideña y un duende que viene con él. Normalmente cuando el duende llega a casa por primera vez, se le pone un nombre

Existen un montón de formas de colocar al duende y es divertido pensar o buscar nuevas ideas que puedan sorprender a los niños. Algunas personas hacen incluso calendarios como el que puedes planificar lo que va a hacer el duende durante el periodo navideño.

A continuación, te mostramos algunas ideas para utilizar tu duendecillo en las parte de tu hogar:

The Elf on the shelf

The Elf on the shelf

The Elf on the shelf

The Elf on the shelf